Gestión Morosos
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La gestión de morosos es uno de los asuntos más complicados en las finanzas de una empresa. Sin embargo el mayor y principal problema no es la deuda sino nosotros mismos y la forma en la que afrontamos el problema.
Toda morosidad implica riesgos empresariales, pequeños o grandes, y debemos ser consecuentes con la forma de solventarlo lo antes posible.
¿Cómo afrontarlo?
Afrontar este tipo de situaciones es complejo y tener que reclamar dinero es algo que, a la mayoría de nosotros, nos cuesta horrores. Sin embargo, y tirando del refranero popular, “vale más decir las cosas y sonrojarse durante 2 minutos que no decirlas y vivir toda la vida sonrojado…” Leyendo un post de Jorge López podemos darnos cuenta de ello. Un trocito del post dice:
” -Jorge, esta gente ha pagado uno de los últimos ocho meses… Deberíamos cancelar el servicio.
Tú, ufano y desde tu particular refugio emocional escandinavo, le contestas:
- Que noooooo. Que son gente maaaaja. Que ya verás como paaaaagan. (Faemino y Cansado, vamos)
Total, que te da dos sopapos en la cara (todo esto virtual; desde el teléfono, vamos, y sin violencia) para despejarte “que andas embolicao, joder!” y te empuja a afrontar la situación y decirle a tu… ¿cliente? que BASTA YA y que no más chapapote comunicacional.Cual no es tu sorpresa cuando le planteas tu problema y te contesta (with all the face) ya me lo estaba imaginando yo (¿!?). ¿Que te parece si renegociamos la deuda? (¡Te cagas por ahí!) “
Si quereís leer el post completo: Morosos de la comunicación
Gestionar morosos es algo complejo pero si queréis algo más de información, para preveni, podéis echarle un vistazo a un post anterior en el que os comentaba las distintas soluciones: morosidad.
¿Alguna idea para gestionar morosos?

abril 22nd, 2009 at 22:56
[...] Moroso, es la persona física (un individuo) o jurídica (empresa o entidad) que está legalmente reconocido como deudor. En España, es deudor aquella persona que tiene tres o más recibos impagados. Pero para que una persona sea reconocida como moroso debe aparecer su nombre en un documento legal que reconozca estas deudas junto el valor de los pagos pendientes y el nombre del deudor. De no existir dichos documentos la deuda no existe como tal y el individuo no es considerado moroso. De ahí la importancia de guardar todos los documentos cinco años mínimo (fecha que varía en función del documento) para estar siempre resguardado ante posibles deudas. [...]