Conseguir un día de trabajo perfecto es uno de los quebraderos de cabeza más complicados de solucionar. Llamadas, problemas con la impresora, el programa ese que no funciona, Internet que se cae, clientes que aparecen por la puerta, el maldito e inoportuno teléfono…menudo caos!!!
Ante esto estaréis conmigo en que nuestros días de trabajo no están diseñados para ser productivos o al menos para tener una mínima productividad…
Sin embargo tengo que dar un buen tirón de orejas…¿que hacemos al respecto para solucionarlo?…NADA!!! o, a lo sumo, quejarnos de nuestra mala suerte y convertirnos en víctimas del destino.
¿Por que no te paras a decidir que es lo que vas a hacer hoy, cuando y como?