Hablar en público es algo que verdaderamente trae de cabeza a más de uno. Por suerte se están generalizando los cursillos en los que se enseña como lograr las destrezas básicas de la comunicación…
En el cajón de bronch me encuentro este artículo que nos habla del curso que está haciendo sobre “aprender a hablar en público”, lo fusilo “literalmente” porque verdaderamente es un post que no tiene desperdicio…por supuesto, no dejeis de ver su web: El cajón de bronch v2.0 (muchas gracias roger y disculpa el atrevimiento)

“Hoy he ido por primera vez a las clases del curso de oratoria. En diez minutos me han dejado claro que cualquiera es capaz de hablar en público pero que poca gente habla realmente bien en público.”

El curso de oratoria se sale. Me recuerda vagamente a esos clubs de debate de las películas americanas salvo que aquí lo que cuenta es la forma, el como se dice, más que el fondo, el qué es lo que se dice. Captar la atención de la gente depende mucho más del orador que del mensaje. Un buen orador debe convertir lo complejo en sintético, lo oscuro en evidente y hacer sentir al que le escucha que se le habla directamente a él aunque en la sala haya cientos de personas.

Esta mañana el profesor ha hecho subir a una cobaya alumna al estrado y se ha dedicado a mostrar los errores más comunes cuando se habla en público. La chiquilla era todo un escaparate de gestos, palabras y expresiones que-no-se-deben-usar. El tio ha tenido un ojo o quizá la realidad es que todos somos tan malos como ella a la hora expresarnos en público y jugaba sobre seguro.

Aunque el medio escrito no es el mejor para hablar de la comunicación oral os pondré algunos ejemplos de lo que nos ha explicado.

  • Las muletillas: “vale”, “¿vale?”, “eeeeeeh”, “osea” o su variante “sabesss” “¿no?” y otros latiguillos que son inevitables cuando hablamos de-persona-a-persona se clavan como hierros al rojo en los oidos de un auditorio hasta el punto que algunas personas pierden el interés por lo que se está explicando y se dedican a esperar la muletilla. Para ver un ejemplo de esto solo esperaos a la hora de los deportes en los informativos y fijaos en como hablan los futbolistas. De cada cinco palabras seis son muletillas.
  • Manos: Las manos siempre tienen que estar a la vista que luego van al pan, como excepción solo nos meteremos una mano en el bolsillo para transmitir relajación o coloquialidad. Esto es útil si se va a contar una anecdota o alguna broma. En general los gestos que se hagan con las manos deben ser suaves, y no deben salir de lo que sería el cuadro que forman los hombros-tronco-cintura. Las manos deben utilizarse para reforzar lo que se está diciendo sino es así solo distraeran provocando el efecto contrario que queremos. Si no sabemos usar bien las manos para expresar lo que queremos decir o no sabemos que hacer con ellas cuando salimos a hablar en público es muy útil sostener un boligrafo con ambas manos para distraer la atención de las mismas y evitar tener que usarlas.
  • Postura. Los brazos jamás deben cruzarse sobre las manos, estas siempre tienen que estar a la vista, para que resulte más gráfico si vamos a cruzar los brazos que sea como si nos sujetasemos los codos-triceps con ellas.
    Jamás debemos encogernos, encorvarnos o hacer gestos dubitativos porque indican inseguridad o debilidad. Los hombres es preferible que cruzan las manos atrás y adopten una postura relajada en lugar de la postura típica de “descansen” con los brazos por delante y una mano sujetando la muñeca de la otra.
  • La voz. El orador debe ser un poco actor. Debe darle enfasis a las partes esenciales del discurso. Esto es complicado de explicar por escrito pero si habeis visto a Buenafuente en sus monólogos vereis que se le da bien darle el tono justo a las frases aunque justamente la mayoría de ellas sean en tono humorístico. Los políticos también hacen bastante bien esto aunque los gestos con las manos suelen llevarlos peor. (será porque las tienen muy largas)

Muy interesante…via: El cajon de bronch

4 comentario en “hablar en publico, arte o descarte

  1. “disculpa el atrevimiento”

    Todo lo contrario, te agradezco que des a conocer el artículo, precisamente la idea de la licencia del blog (creative commons) es favorecer la distribución de los contenidos. Espero que resulte útil esa mini-guía.

    Un saludo.

  2. Pingback: Destrezas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies