Hace tiempo reflexionaba sobre la importancia de la credibilidad a la hora de vender y ponía por ejemplo el siguiente suceso:

Pongamos que vas caminando por la calle y se te acerca un vendedor ambulante y te dice, “hola amigo, ¿quieres comprar iphone 5?, sólo 20 €…” A la vez lo saca del bolsillo y te lo enseña. Parece real y parece un iphone. ¿Qué harías?

Creo que podría apostar, y ganar, si dijera que no lo comprarías. Incluso aunque tuvieses la impresión real de que efectivamente es un iphone 5 y de que es una auténtica ganga. ¿Por qué no? Pues por la falta de confianza. ¿Será un teléfono estropeado? ¿Será robado? ¿Qué pasa si se rompe el día siguiente? ¿Por qué lo cobra tan barato?. Todas estas preguntas rondarán tu cabeza y, al final, le dirás al vendedor que no, que muchas gracias pero no…

¿Qué ha sucedido? No hay credibilidad. Si resultas creíble tienes un cliente sino resultas creíble, no. La credibilidad conduce al dinero.

¿Qué tiene que ver esto con las ISO?

Mucho dirán algunos y poco, quizás, dirán otros. Pero lo que es cierto es que una forma de mejorar la credibilidad de nuestra empresa es apoyarnos en un ente objetivo para que defienda/demuestre nuestro buen hacer. Y eso, en el caso de las ISO, es algo que se puede conseguir.

Pero, vamos al inicio, ¿qué son las normas ISO?

Se trata de un conjunto de normas, estandarizadas y globales -o esa es la intención-, orientadas a ordenar la gestión de una empresa en sus distintos ámbitos. Estas normas son establecidas por Organismo Internacional de Estandarización (ISO) y se componen de estándares y guías relacionados con sistemas y herramientas específicas de gestión aplicables en cualquier tipo de organización.

Es decir, que con una norma ISO decimos que hacemos de una determinada forma las cosas y, esta forma, está de acuerdo con la forma de hacerlo estandarizada según el sector y de acuerdo a los distintos países.

Por ejemplo, imaginemos que por querer/deber nos planteamos llevar a cabo varias acciones que nos ayuden a proteger el medio-ambiente y demostrar tanto a nuestros trabajadores como al resto de empresas con las que se colabora que somos respetuosos con el entorno y que nos preocupamos por ello. Pues lo que tendríamos que hacer sería implantar una sistema de gestión medioambiental:

¿Qué es eso? Pues la definición según el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio es la de un sistema estructurado de gestión que incluye la estructura organizativa, la planificación de las actividades, las responsabilidades, las prácticas, los procesos, los procedimientos y los recursos para desarrollar, implantar, llevar a efecto, revisar y mantener al día los compromisos en materia de protección ambiental que suscribe una Empresa.

Este sistema de gestión medioambiental lo podemos llevar a cabo bajo nuestro propio criterio o bajo un estándar homologado que nos ayude a demostrar esa credibilidad -lo que os contaba al inicio-.

Si nuestro objetivo hacer algo que mejore nuestra credibilidad entonces podemos apoyarnos en la norma ISO 14001 versión 2015 ya que al ser un sistema homologado facilita el establecimiento de las pautas sistemáticas de comportamiento ambiental que ya han sido implantadas por otras organizaciones y que permiten medir la actuación de la empresa con criterios aceptados internacionalmente.

¿Qué ventajas tiene una ISO?

Estas normas se crearon con la finalidad de orientar, coordinar, simplificar y unificar los distintos criterios de actuación en las organizaciones y así reducir costes, aumentar productividad y estandarizar las normas de productos/servicios internacionalmente.

Están desarrolladas y adoptadas por multitud de empresas, en muchos países, por una necesidad/voluntad de homogeneizar características de calidad y seguridad. Otras ventajas serían:

  • Proporcionan herramientas que permiten mejorar/alcanzar mayores niveles de calidad.
  • Ayudan a satisfacer las necesidades de un cliente global y más exigente.
  • Reducen las incidencias en producción/prestación de servicios.
  • Implementan procesos de mejora continua.
  • Permiten el acceso a clientes de mercados internacionales.

¿Necesitas implantar una ISO?

Si buscas en internet verás muchas consultoras que te pueden ayudar por lo que tan sólo tienes que echar un vistazo y elegir. Yo en este caso cuento con el apoyo de mis amigos de Grupo Oclem. Si tenéis cualquier duda/necesidad podéis contactar con ellos.

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